
El mismo día, después de todo el papeleo fuimos al piso para verlo de nuevo.
Fue una sensación muy bonita poder abrir la puerta nosotros mismos y entrar en la que, por fin, es ya nuestra casa. Subimos al solarium nosotros dos, sin público (entiéndase por público, una chica de cualquier inmobiliaria con una carpeta en la mano), y estuvimos disfrutando de las vistas.
Ahora nos queda amueblarla, empezando por la cocina, y poco a poco la convertiremos en un sitio habitable.
Este sábado iremos a limpiar un poquito. Si alguien no tiene nada que hacer, que se apunte XDDD
